La experiencia de Rosario muestra la carga de cuidados de muchas mujeres. La Política Nacional de Corresponsabilidad de los Cuidados es clave para su autonomía.
Rosario Elizabeth Ramos vive en la región del Trifinio, en El Salvador. Productora cafetalera, lideresa comunitaria y madre, su historia refleja cómo la autonomía económica de las mujeres rurales está estrechamente vinculada al reconocimiento y la redistribución de las tareas de cuidado.
Su camino productivo se fortaleció con el acompañamiento del programa “Mujeres, Economía Local y Territorios” (MELYT), implementado por ONU Mujeres con el apoyo del Gobierno de Italia. A partir de procesos de formación, Rosario incorporó practices de agricultura de conservación que mejoraron su producción y la sostenibilidad de su finca.
“Recuerdo que en 2009 viene un proyecto en el que nos dieron 1,500 arbolitos de café. En este terreno solo había tres arbolitos. El programa enseñó a sembrar sombra por estaca, que era el madre cacao, y ahí vinieron el conocimiento de los orgánicos. Yo lo puse ya a prueba(…) Al que le pusimos creció más frondoso, hermoso, bien gordito y el otro no quedó”, explica.
Ese conocimiento se convirtió en acción colectiva. A través de la Red Trinacional de Mujeres HOSAGUA,Rosario impulsó junto a otras mujeres una cooperative cafetalera y un grupo comunitario de ahorro. “Estamos haciendo reuniones de banquito de cómo podemos nosotros salir adelante como mujeres, cómo podemos cuidar a los hijos y también estar nosotros activadas a la sociedad, a estar como líder liderándose uno mismo”, afirma.
La experiencia de Rosario también visibiliza la carga de cuidados que enfrentan muchas mujeres. La crianza de su hijo con síndrome de Down implicó luchar por su inclusión educativa. “Recíbamelo, director, porque a mi niño dicen que hay que ponerlo a la escuela regular. Tiene que incluirlo”, recuerda. Hoy, la parcela de café está registrada a nombre de su hijo, asegurando así su futuro.
Historias como la suya alimentan el trabajo de las Naciones Unidas en el fortalecimiento de la Política Nacional de Corresponsabilidad de los Cuidados, clave para que más mujeres puedan ejercer su autonomía, desarrollar su potencial y contribuir al Desarrollo sostenible de sus territorios.